






“Hundido” es la primera palabra que aprendí del argot publicitario. Conjugado en participio, hundido es más bien un presente continuo doloroso. El verboide hace referencia al estado crítico donde el tiempo de entrega es menor al trabajo por realizar. Dentro de su campo semántico caben palabras como “caótico”, bebidas como “café”, horas como “tres de la mañana” y recompensas como “bien hecho”.
Pues bien, éste su redactor de segunda e ilustrador de cuarta se encontró hundido desde el miércoles a las 9:00 am hasta el viernes a la 1:00 pm. Salió vivo y triunfante, pero con secuelas visibles: ojeras, agruras y, más importante aún, la abrupta interrupción de “La Década de las Convulsiones”. Los años 2006 y 2008 quedaran como los grandes ausentes de este fallido conteo. Una disculpa por ello.
PD: Cada que aparezca en el blog el icono ERROR 505, sabrán porqué el post está atrasado, desfasado o ausente. Si quieren pueden invitarme un café. Será recibido con todo gusto :D